Lumys

Nuevo Registro gratis, sin tarjeta

Lo que el equipo hace y lo que el proyecto cuesta

El avance vive en un tablero. El presupuesto, en una planilla que alguien actualiza cuando puede. Y cuando hay que responder por el proyecto, las dos cosas no cuadran. Lumys las pone en el mismo sitio: mover una tarjeta es actualizar el estado y dejar el registro, y el presupuesto cuelga del mismo proyecto.

Un proyecto y 1 GB para siempre · Personas ilimitadas

Software · Agencias · Consultoría · Obras · Eventos · Producción

Implantación · Cliente Vantek En vivo

Por hacer

Migrar los datos del sistema antiguo
TécnicoJP
Licencias del primer año
Presupuestado

En curso

Capacitar al equipo del cliente
AltaSM

Terminado

Levantamiento de requisitos
6 de 6 pasos
Camila
  • Camila creó «Capacitar al equipo del cliente»
  • Rodrigo marcó 6 de 6 pasos en «Levantamiento de requisitos»

↑ Arrastra una tarjeta entre columnas

El problema

¿Cómo va el proyecto? Nadie tiene la respuesta completa

Quien lo lidera lo sabe a medias. Administración tiene otra versión. La planilla dice una tercera cosa y se actualizó el martes. Y cuando el cliente pregunta —o cuando hay que decidir si el proyecto todavía deja algo—, alguien se pasa la tarde reconstruyendo lo que pasó.

El avance se reporta dos veces

Una al hacerlo y otra al escribirlo. La segunda llega tarde, incompleta, o no llega.

Los archivos están en el chat

Y la versión buena es la que alguien recuerda. El día que se necesita, hay que preguntar.

Nadie sabe quién cambió qué

«Yo avisé» contra «a mí no me llegó». Sin registro, esa discusión no la gana nadie.

Y el costo aparece al final

Que el proyecto iba atrasado, que faltaba una firma, y que ese extra nadie lo aprobó por escrito.

Con Lumys, mover la tarjeta es reportar. No hay un segundo paso que se pueda olvidar, porque no hay segundo paso.

Es el mismo gesto que acabas de hacer arriba
1 Sitio donde mirar
0 Tipos de tarjeta
Personas en cada plan
0 Informes que escribir

Qué te llevas

Lo que cambia el día a día

Un tablero que sí se usa

Columnas, tarjetas y arrastre, con varias personas a la vez y sus cursores en pantalla. Dentro de cada tarjeta: pasos, dependencias, etiquetas, adjuntos versionados y comentarios con menciones. El avance de una tarea sale de sus pasos, así que no hay dos números que puedan contradecirse.

Lo que cuesta, en el mismo proyecto

Presupuestos con versiones y aprobación, y sus ítems con cantidad, unidad y precio. Los extras se marcan como adicionales, para que lo que se salió de lo acordado se vea separado de lo que estaba acordado.

Trazabilidad que nadie escribe

Cinco bitácoras que llena el propio sistema y que nadie puede editar a mano. El historial de una tarjeta se lee desde la tarjeta, en castellano y no en jerga.

La ficha dura, al lado

Cliente, sucursal, rubro y estado de cobro. El tablero cuelga del proyecto, así que lo que se mueve arriba se ve abajo.

Cada proyecto, con quien le toca

Un proyecto no se ve hasta que ponen a alguien en él. El descuido cierra el acceso, no lo abre.

Personas ilimitadas

En todos los planes, incluido el gratis. Un tablero que la mitad del equipo no ve no sirve de nada.

Nada se borra de verdad

Todo el borrado es lógico. Lo eliminado por error vuelve desde la papelera.

Cómo funciona

De cliente a proyecto cerrado

El orden importa: cada paso se apoya en el anterior. No se puede abrir un tablero de un proyecto que todavía no existe.

  1. Das de alta al cliente y sus sucursales

    Un proyecto se ata a una sucursal concreta, no solo al cliente: la misma empresa puede tener tres proyectos en tres sedes distintas, y al facturar esa diferencia importa.

  2. Creas el proyecto

    Con su rubro, sus fechas y su estado. El estado de cobro es opcional: no todo proyecto se cobra —trabajo interno, garantía, producto propio— y marcarlos todos como pendientes llenaría de deuda falsa la única pantalla donde se mira quién debe.

Decisiones

Lo que Lumys no hace

Los límites son decisiones tomadas, no funciones que falten. Decirlo por adelantado evita que alguien monte un proceso encima de algo que no existe.

No hacePor qué
Contabilidad Hay presupuestos con montos, pero no facturación, comprobantes ni conciliación bancaria. Para eso ya tienes un sistema, y duplicarlo significa que uno de los dos siempre estará desactualizado.
Gasto real Lumys lleva lo que se presupuestó y lo que se aprobó, no lo que efectivamente se gastó ni las horas de cada persona. Comparar presupuesto contra ejecución exige datos que están en tu contabilidad, no aquí.
Recursos humanos Ni remuneraciones, ni asistencia, ni inventario, ni compras.
Chat Los comentarios viven en la tarjeta a la que se refieren. Un chat aparte acaba siendo el sitio donde se pierde el contexto.

Pruébalo con un proyecto

El plan gratis da un proyecto activo y 1 GB, y dentro de ese proyecto funciona todo: tablero, tiempo real, adjuntos, bitácora. Lo que tiene que convencer es el producto entero, no una versión recortada.